
Cuando me pongo a pensar que hace veinte o treinta años la mayoría de transistores incorporaban recepción AM (modulación ampliada), y que FM (frecuencia modulada) solo se destinaba a algunos tipos de receptores, y que era considerada casi como algo secundario, no puedo sentir una enorme sensación de contrariedad. Lo que son las cosas, lo que es el tiempo y sus paradojas.
En el mercado de aquel entonces, a la hora de adquirir un receptor de radio barato, te quedaban como única elección los de AM. Philips, Sony, Radiola, Sanyo y tantas marcas parecidas disponían de aparatos exclusivamente para modulación ampliada (o Amplitud Modulada). La llegada de las radio-fórmulas musicales, el estéreo y la potenciación de la radio como figura de entretenimiento como su papel principal (emisoras donde todo, las veinticuatro horas del día, era música) hizo que las emisoras en FM crecieran como setas.